Sergio Olivera

Compartimos CULTURA

Mis ensayos como escritor


26.05.2011

Estoy en el Shopping, sentado en un cómodo sillón, mesa al medio. Del otro lado otro sillón igual. Observo gente. Jóvenes,  personas adultas, de distintos cuerpos, gordos, flacos, rubios, morochos, viejos, muy viejos. En el lugar en que estoy es una cafetería. Son las 18.26 horas. El lugar es de autoservicio. Pedís lo que deseas, te lo preparan y tú te lo llevas en una bandeja para el lugar que hayas decidido ó el que quede libre.

Mientras saboreo mi expreso doble, acompañado de un Sacramento, que se compone de pan de manteca con jamón y queso, al que se le da un golpe de horno para calentarlo, y observo todo lo que puedo, el tránsito de la gente, escucho voces, conversaciones sin finales, veo saludos, abrazos, matrimonios con bebes, jóvenes de la mano, guardias de seguridad que observan, se me ocurre que es una buena oportunidad para escribir. No es la primera vez que tengo ganas de escribir, pero no tengo nada. Frente a mí, casualmente está instalada una gran papelería. Llamo a la moza, y le digo que soy escritor, y que preciso comprar materiales para escribir, que voy a ir hasta la papelería, y que quiero volver al lugar donde estoy sentado, que no me retire lo que consumí, así nadie se sienta. Voy a comprar un block de hojas rayadas, otro de hojas lisas para dibujar eventualmente, 3 bolígrafos de colores, azul, negro, rojo, de un trazo 0.5, un portaminas de igual trazo y grafos (minas HB de 0.5)

Vuelvo contento con mis compras. Cuando voy llegando al lugar de la cafetería donde estaba, veo que mi lugar está ocupado por una chica. Le pregunto si le importa si me siento a la misma mesa (en el otro sillón enfrente al que ella está) que era el que yo estaba sentado. Me dice que no tiene problemas. Tomó su café y se retira. Ni siquiera me dio para entablar un díalogo.

Cómo me siento ? Me siento un observador, solitario, tratando de percibir, estados de ánimo, actitudes, conductas, reacciones, gestos, miradas.

Me pongo a observar 3 señoras sentadas a unos 4 metros . En realidad no escucho lo que hablan. Observo sus caras.

Una de ellas está de frente a mí, puedo ver bien su cara, sus expresiones; las otras dos están de costado. Veo sus perfiles y gesticulaciones, las posturas de sus cuerpos, cabeza, manos, dedos, cara, sonrisas, la intención manifiesta de prestar atención a lo que dicen las otras dos personas. Una de ellas – de sweter  negro – está explicando algo; la que está frente a mí – de marrón – la observa con sus dos manos apoyando el mentón sobre ellas, y contesta con gestos y moviendo las manos. La otra – de blanco – observa, parece mucho más observadora que expresiva. Asiente en algunos momentos con su cabeza como que estuviera de acuerdo con lo que está contando la señora de negro.

Ahora la señora de negro comienza a escribir algo en una servilleta, la otra mira su reloj, creo que la reunión fue suficiente.

Supuse equivocadamente que la reunión había terminado. Continúan hablando, ahora la señora de blanco comienza a intervenir más en la conversación. La señora de negro parece ser la persona que lleva la conversación adelante o es la persona que precisa hablar más, la más extrovertida. Ahora sí terminó la reunión. La más vestida formal, es la de marrón, sigue la de negro, y la vestida más sport, casi deportiva la de blanco , que parece de menor edad que las otras. Se van. Se fueron.

* Copyright © 2011 – Reservados todos los derechos de autor 

EM PORTUGUES

Estou no shopping, sentado em uma cadeira confortável, mesa no meio. Por outro lado, como uma outra cadeira. Eu observo as pessoas. Jovens, adultos, de diferentes corpos, gordo, magro, cabelo loiro, escuro, muito, muito velho. No lugar onde estou é uma cafeteria. São 18,26 horas. O lugar é self-service. Você fala o que você quer, as mozas preparam e você levá-lo em uma bandeja para o lugar que você tenha decidido ou que seja livre.

Enquanto saborea-se o meu café expresso duplo, acompanhado de um Sacramento, que consiste em pão, manteiga, queijo e presunto, que é dado um forno à insolação, e tudo que eu posso observar o movimento das pessoas, eu ouço vozes , conversas sem fim, eu cumprimentos, abraços, famílias com bebês, jovens das mãos , os guardas de segurança , acho que me ocorre que é uma boa oportunidade para escrever. Não é a primeira vez que eu queria escrever, mas não tenho nada. Antes de mim, coincidentemente, instalou uma papelaria de grande porte. Eu chamo a menina, e eu digo que eu sou um escritor, e devo comprar os materiais para escrever, eu vou à papelaria, e eu quero voltar para onde eu me sento, eu não vou retirar o que eu consumi, de modo que ninguém sente . Eu estou comprando um bloco de folhas listradas, outras camadas planas para, eventualmente, desenhar, 3 canetas de cor, azul, preto, vermelho, com uma linha de 0,5, um lápis e um gráfico na mesma linha (HB Mine 0,5)

Volto feliz com minhas compras. Quando cheguei ao local da lanchonete onde eu estava, eu vejo que meu lugar é ocupado por uma garota. Eu pergunto-lhe se ela se importaria se eu me sentar na mesma mesa (na outra cadeira em frente ao que ela é) foi que eu estava sentado. Ele diz que não tem problema. Ele tomou o seu café e folhas. Nem temo diu para  dialogar com ela. 

Como me sinto? Eu sou um observador, solitário, tentando perceber, humores, atitudes, comportamentos, reações, gestos, olhares.

Eu consigo ver três senhoras sentadas cerca de 4 metros. Não ouco realmente  o que elas dizem. Eu vejo seus rostos.

Uma delas está na minha frente, eu posso ver claramente seu rosto, suas expressões, as outras dois estão do seu lado. Eu vejo os seus perfis e os gestos, posturas do corpo, cabeça, mãos, dedos, cara,  sorriso, a clara intenção de prestar atenção ao que dizem os outros dois. Uma delas – com o suéter preto – explica algo, que está diante de mim – com roupa marrom – noto com as duas mãos apoiando o queixo sobre eles, e responder com gestos e mãos trêmulas. As outras – de branco – observou, atento ao que parece muito mais do que expressiva. Seat às vezes com a cabeça como se a concordar com o que  está dizendo a senhora de roupa negra.

Agora, a senhora em preto começa a escrever algo em um guardanapo, as outras dao um olhar para o relógio, penso que a reunião foi suficiente.

Presumi, erradamente, que a reunião havia terminado. Continua a falar, a Sra. de roupa branca, agora começa a se envolverem mais na conversa. A dama de negro parece ser a pessoa que transporta a conversa para a frente ou é a pessoa que precisa falar mais, o mais extrovertido. Agora eu encerrou a reunião. A de vestido mais formal, é a de marrom, seguida por a de cor preto, e vestida mais casual, a de roupa baranca, quase do esporte ,  parece mais jovem do que as outras. Elas vao. Eles deixaram

* Copyright © 2011 – Reservados todos los derechos de autor 

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002050611 – ACOMPAÑADO DE LA SOLEDAD

Hoy se me ocurrió escribir sobre SOLEDAD.

Acaso, no  es algo que está presente en muchos de nosotros ?

Creo que puede estar en mayor o en menor medida;  en determinados momentos de nuestra vida, en situaciones puntuales.

Pero lo real es que hemos sentido LA SOLEDAD, diría que la HEMOS VIVIDO !!!. No ha sido de carácter placentero. Bien que ha sido un displacer.

La RAE (Real Academia Española) publica lo siguiente entre las acepciones de esta palabra – voy a quitar las qué no nos sirven para éste diálogo.

soledad.

(Del lat. solitas, -atis).

1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.

3. f. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.

Desde hace – ya perdí  la cuenta – , me siento “acompañado de la soledad”. Se me agudiza éste acompañamiento en situaciones de desamor. En mi caso sería que las dos acepciones forman una sola ; hoy no tengo compañía, estoy sólo, y no porque no tenga personas que quieran estar conmigo (a quienes les agradezco su cariño, su sentimiento).

Agrego que  tengo el derecho de elegir con quiero estar (igual que el otro)  , y esto me  pesa y me deja melancólico.

Me falta la compañía  con quién pasé momentos muy felices. Momentos de alegría.

Cuántos momentos de alegría tiene una persona a lo largo de su vida ¿ De qué alegría hablamos?

Quiero que vinculen estos momentos de alegría con este concepto de soledad.

Verán – creo – que no son muchos, realmente no son muchos,  son los que extrañamos, rememoramos, cuando vivimos el  “estado involuntario de compañía”, cuando estamos “acompañados de la soledad”.

Sin duda el término “carencia”, “pesar”, “melancolía”, tiene que ver con estados afectivos, con estados cargados de “energía  afectiva”,  la que tiene que ver con “de corazón a corazón”.

Hay momentos expresivos, que también muestran alegría – pero no me refiero a estos -, ej. gritar un gol; ahora tan de moda beber cerveza, u otros estados de “menor” relevancia que lo que tiene que ver con lo sentimental.

No hablo de estos estados menores, hablo de los estados superiores que tienen que ver con lo sentimental, con eso que nos eriza, con eso que no precisa explicación, para saber que estamos conectados, basta mirarnos, basta observar la cara de felicidad, la forma de reír  del otro para darnos cuenta de que estamos  inmersos en éste estado de amor. Basta hacer una introspección, breve, para saber cómo nos sentimos. Nos sentimos felices ¡!!

Hasta aquí parecería un símil “tratado” sobre la SOLEDAD.  Y si le damos un toque más profundo ¿  Que toque las fibras ¿?

Contaré una historia, imaginaria, sin relación con la realidad.

Hace algunos días que estoy deprimido, amargado, triste, lloro hasta cuando escucho música (romántica). El salir a caminar, solo, no me atrapa mucho, sobre todo , porque veo parejas en apariencia felices (otras…ni quisiera estar en su lugar). De las aparentemente felices, me agradaría estar en la misma situación, compartir una conversación, un mate, un tomarse de las manos, un abrazo, un beso, una caricia, reírnos, caminar por la arena, salir, ver un film, cocinar, tomar un aperitivo, almorzar, ver tv. Ir al Shopping, ir de compras, ir al super. Todas esas cosas que se hacen estando en pareja (olvidé alguna de ex profeso). – Obviamente aquellos que no tienen la oportunidad de tener pareja, lo hacen igual, pero…pero…NO ES LO MISMO ¡!! – Por razones un poco complicadas, no muy claras, mis relaciones amorosas, se complicaron, y decidimos terminar. (Mientras yo “decidía”…la sensación era una, cuando la otra persona “decidió ella”, ya la cosa tomó otro matiz, NO FUE AGRADABLE, PEGÓ DURO EN EL EGO (en el mío). Y así fue que cada día se agudizó más los patológico, lo PARANOICO, y comenzando a pensar…” y si fue o hizo aquello” , “o si tiene otro”, y “no lo habrá ya, estado tomándolo como una posibilidad de sustitución, por si lo nuestro, no funcionaba ¿”, “qué tiene él de diferente que yo, qué cualidades, son mejores ¿ en qué ¿ más bonito, pelado, gordo, inteligente ¿ idiota ¿ con algún retardo ¿ algo que destacar ¿ qué le vio ¿ qué la hace feliz a su lado ¿  tiene una posición económica desahogada?, tiene un título universitario ¿ tiene propiedades ¿, y bueno…..todas ésta preguntas son las que te haces. Y lo lamentable, es que no tienes respuesta, hasta que lo ves o lo conoces, o por referencias, te informas sobre él.

Pero mientras tanto, te das vuelta en la cama, y la cabeza no deja de pensar. Luego te pones obsesivo, y la llamas, una, otra vez, infinidad de veces, – recuerdas que te dijo “CONTÁ CONMIGO”, – que si te lo creíste fuiste un re-idiota, ya que en la realidad, cuándo la llamas, y precisas conversar con ella, no te contesta, te corta, no te atiende, te pone el contestador de voz. Comienzas nuevamente a hacerte la cabeza, pensando qué estará haciendo, por qué de noche no pasó en su casa, donde pasó ¿ qué pasó ¿ . Para esa hora ya precisas unos cuantos ansiolíticos, para poder dormir, porque ya son las 6 de la mañana, y no dormiste. Te duermes,

Al otro día el mismo pensamiento. Es de retroalimentación, creo que poca gente lo soporta.

Te abruma tanto estos pensamientos que ni ganas de salir tienes, y si sales, reponiéndote, sales a no sé, buscar qué. En cada auto que ves, puede ser ella, En realidad es de locura. Y no se lo deseo a nadie. No sabes si ir a buscarla y intentar conversar, ya que no sabes la reacción que tomará. Si la vas a buscar, quizá no esté, y te debas volver, la duda o ya a esa altura la certeza “pasó con él”. Estos procesos que estoy describiendo son procesos sin sustento científico, no hay pruebas, solo conjeturas, pero, nuestro cerebro, precisa de tener certezas y rellena aquellas partes donde no las tiene con estas “conjeturas”, y así, nos “creamos la realidad” de esos días muy dolorosos. Deberemos esperar que nos confirmen o no, lo que ha sucedido, y allí nos encontraremos con un nuevo problema, CREEREMOS ¿

Creo que este tema da para mucho más – depende de la patología del escritor – que en este caso tiene una lógica (parecería muy frondosa)……pero….bueno….. seguiremos en otro momento con más detalles.

Por último….unas preguntas finales….(dónde estará ahora, con quién, riéndose mientras lee esto? Riéndose en compañía ¿ Ni interés en este texto ¿……ya ni interés el autor del texto ¿

Y así seguiríamos in eternum…….estoy cansado,,,,,por hoy ya basta.

* Copyright © 2011 – Reservados todos los derechos de autor

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5 Respuestas a “Mis ensayos como escritor

  1. Maria Ricardina do Lago 04/06/2011 en 11:36 pm

    O que quero te dizer que até agora gostei do que li,,,embora não entenda muito seu idioma,,parabens e continue ok? abraços….

    • Sergio Olivera 05/06/2011 en 5:55 am

      Maria. com o maior prazer tentarei traduzir para vc o que nao entenda. E so me falar o que quere saber. sim ? Para mim será um prazer. Abracos.

    • Sergio Olivera 05/06/2011 en 6:30 am

      Maria Ricardina , tentei traduzir o texto. Espero que esteja bem claro. Abracos.

  2. clara 04/09/2011 en 6:10 pm

    Eu já li esse texto várias vezes, todas as vezes que aqui venho, leio.
    E sempre fico com dor no coração. Há uma profunda tristeza em tudo, desde a primeira letra até a última frase. Uma dor imensa….
    Espero que agora que eu estou comentanto, essa dor tenha passado. Independente de ser verdadeiro ou não, eu sinto essa dor. E fico triste com isso.
    Escritos pelo coração… simples assim.

    • Sergio Olivera 28/09/2011 en 5:39 am

      Nao Lucia…ja está o meu ! Beijos…e obrigado pela amizade.

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